Un altavoz prominente en la mano de Esterio Segura

Noviembre 2018

Obras asociadas a las representaciones del poder, la historia y su manipulación son tópicos revisitados por el arte de los años 90 del pasado siglo y que Segura cultiva con sorprendente ingenio.
Ortelio Rodríguez Alba.
alba@bellasaartes.co.cu
La Habana.- Altavoz contra la pared, proyecto expositivo del artista de la plástica cubana, Esterio Segura, es una de las noticias de mayor repercusión en las últimas jornadas en el circuito curatorial habanero.
No se trata de una muestra más del reconocido artista cubano, sino de una suerte de compilación sugestiva a partir de precedentes proyectos donde el autor ha sumado imaginación, creatividad y talento para configurar piezas estremecedoras por los contenidos y las morfologías.
En esta oportunidad, ha sido invitado a mostrar una selección resumida de sus obras en el marco del 7mo Festival de Música de Cámara Leo Brouwer, próximo a celebrarse en La Habana. Segura ha impresionado con esta exposición personal que ha tomado por asalto el patio del edificio de arte cubano del Museo de Bellas Artes.
Obras asociadas a las representaciones del poder, la historia y su manipulación son tópicos revisitados por el arte de los años 90 del pasado siglo y que Segura cultiva con sorprendente astucia y originalidad en cada una de sus propuestas.
El sonido, la sonoridad y la musicalidad son expresiones estrechamente asociadas a la vida cotidiana del cubano. Estas experiencias acústicas, no siempre amables, son punta de lanza para empeños que dialogan con el entorno cubano, sus contradicciones, tensiones y expectativas. Segura ha recorrido un largo camino de alusiones que enriquecen su visión sobre la intrahistoria insular.
Ha trabajado, igualmente, para esta especial ocasión, grandes formatos. También ha utilizado dispositivos acústicos como símbolos relacionados con el eco y la voz, ajustados a los requerimientos del programa musical.
La exposición, de este modo, se ha articulado al proyecto Esterioestudio y a la Oficina Leo Brouwer. Esperemos para fortuna de todos, sea una práctica de fecunda realización futura.


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